• Santiago Arenas Martín

El retorno del hijo pródigo de la NBA.


Esta temporada de la NBA ha estado llena de sorpresas, jugadores excediendo sus expectativas, equipos que inexplicablemente están jugando a un nivel extraordinario y otras varias cosas positivas. De todos modos ha habido una temática no tan positiva pero constante a lo largo de toda la temporada, y es que esta está plagada de duras lesiones para muchos jugadores. Y esto es un gran problema para la liga.


Esto no es algo totalmente inesperado. Desde las finales de los playoffs del año pasado sabíamos muy bien que esto iba a pasar. En estas finales pudimos ver cómo la mayoría de estrellas de los Golden State Warriors, equipo que llevaba dominando desde la temporada 2015/16, caían como moscas ante el coloso deportivo que son las lesiones, y además no eran

lesiones pequeñas... Primero pudimos ver cómo caía Kevin Durant, jugador que acababa de “recuperarse“ (no se sabe si desde la organización le fueron totalmente sinceros con su estado) de una lesión se rompía el tendón de Aquiles, lesión que le dejará sentado en el banquillo de su nuevo equipo, los Brooklyn Nets, por el resto de la temporada y que además tiene fama de arruinar la carrera de los jugadores que la sufren. Después vimos caer a otra de las estrellas del desafortunado equipo, el tirador Klay Thompson, una parte vital del equipo tanto en ataque como en defensa, cuando intentó hacer un mate y un jugador del otro equipo le alteró durante el salto, resultando en la caída en mala posición y consecuente rotura del

ligamento cruzado exterior. A él no le vimos con una lesión tan severa como a su ex compañero de equipo, esta no tiene el mismo potencial de arruinar su carrera, pero le acompañará con casi toda seguridad en el acto de permanecer en el banquillo de su equipo

vestido de calle durante el resto de la temporada. Y justo cuando las cosas parecían no poder ponerse peor para los de la bahía ocurrió otra desgracia, en un partido de temporada regular de este año Stephen Curry, la única estrella que quedaba con un estado de salud aceptable, tuvo una desafortunada caída tras una entrada a canasta, que resultó en una fractura de su mano izquierda y posiblemente tampoco se vista de corto con sus compañeros esta temporada.


He puesto el ejemplo de los Warriors, pero realmente esto está pasando por toda la NBA.

Grandes estrellas como Victor Oladipo (lesión de rodilla), John Wall (Aquiles), y quizás el peor afortunado de todos, Demarcus Cousins (rodilla, Aquiles... a este pobrecito se le ha roto todo el último año medio, es terrible) están sin poder jugar al deporte que aman por culpa de estas copiosas lesiones. Pero quizás la lesión más misteriosa de esta temporada de la NBA es la de Zion Williamson, un alero ultra atlético de 1,96m y 130kg (a pesar de “sólo” medir 1,96m es el segundo jugador más pesado de toda la liga). Este jugador lleva toda su vida siendo una estrella, en high school destrozaba a sus muy inferiores contrincantes y en la universidad, un poco más de lo mismo. Este jugador se declaró elegible para el draft de junio de 2019,

entrando en esta campaña como la elección número 1 del susodicho. Las malas lenguas decían que era el jugador con más expectación desde LeBron James en 2003, e inicialmente estaba jugando al nivel esperado para él, dominó la pretemporada y fue el mejor jugador con diferencia. Pero justo antes de empezar la temporada cayó con una fractura parcial de

menisco, algo que las malas lenguas también se esperaban, ya que el jugador se podría decir que tiene un peso algo elevado para alguien de su altura. La cosa curiosa que tiene esta lesión es que inicialmente se esperaba que se perdiera de 6-8 semanas, que la lesión no era para tanto, pero mediados de noviembre (cuando tendría que haber vuelto) queda ya algo lejos, y su esperado debut será el día 22 de enero.


¿Por qué este debut es tan importante? - Os estaréis preguntando. Pues bien, la cuota de pantalla de esta liga es la única de las American Major Leagues que está sufriendo, y en consecuencia todas las demás mejoran. Hay varios factores que determinan esto: la rocosa transición de algunos equipos, como los Golden State Warriors; el hecho de que LeBron James está jugando en el oeste, donde los horarios para sus fans del atlántico son simplemente imposibles; las lesiones de los jugadores que hacen que esta liga sea entretenida como ya he expuesto antes y especialmente la de Zion Williamson, la bestia del "hype". Su retorno dará un respiro a la dañada cuota de pantalla de la liga y siginificará un paso importante en la vuelta de la NBA a su merecido lugar



Zion Williamson, el hijo pródigo de la NBA. Escrito por Santiago Arenas.


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