Eliud Kipchoge: el hombre sin límites


                                                                                    

 Si nos remontamos 5 años atrás seguramente a nadie se le pasaba por la cabeza la idea de que un ser humano fuera capaz de correr un maratón en menos de 2 horas.

Mucha gente decía que el cuerpo no podía soportar ese ritmo, que simplemente no había nadie con esa capacidad aeróbica. Se llegaba a pensar que un intento de abarcar 42,195 kilómetros corriendo podía llevar al desfallecimiento o incluso a la muerte.


 Sin embargo, el pasado 12 de octubre presenciamos algo histórico. Me atrevería a decir que fue la culminación perfecta al mejor proyecto atlético que el ser humano ha llevado a cabo. Pudimos contemplar cómo el primer hombre corría por debajo de las dos horas en la prueba del atletismo por excelencia, el maratón.

  Ese hombre (si se le puede denominar de esa forma) es Eliud Kipchoge. Eliud no es un keniano cualquiera, posiblemente estamos hablando de uno de los mejores deportistas de la historia.


  Me parece oportuno hacer una pequeña introducción sobre este atleta para que os hagáis una idea del espectacular atleta que es Kipchoge.

  Eliud nació en Kenia en 1984, como cualquier niño de esa zona, empezó a correr por necesidad, pero su vida cambió por completo cuando a los 16 años conoció a Patrick Sang, su actual entrenador. En 2003 se clasificó para su primer campeonato del mundo absoluto y ganó los 5000 metros lisos bajando de 13 minutos. Durante los años siguientes Eliud siguió cosechando medallas tanto mundialistas como olímpicas, sin embargo desde 2009 a 2012 se estancó y no obtuvo buenos resultados. Finalmente, cuando no consiguió clasificarse para los Juegos Olímpicos de Londres quedando 7º en los trials de Kenia se replanteó su carrera y decidió dar paso a las carreras en ruta. Fue el comienzo de una dinastía.


  Debutó con victoria el 21 de abril de 2013 en el maratón de Hamburgo con una marca de 2 horas, 5 minutos y 3 segundos. Eso es una marca espectacular teniendo en cuenta que debutaba en la distancia de maratón. Lo mejor de todo es que esa ha sido la peor marca de su carrera en maratón exceptuando la prueba de Río de Janeiro en 2016 donde las condiciones climatológicas eran pésimas, aún así fue campeón olímpico. 

  Pero Eliud no sólo es un atleta que es capaz de hacer grandes marcas, es un competidor nato. Ha corrido 11 maratones oficiales, de los cuáles ha ganado 10 y ha quedado segundo en uno. Eso es único. Además, Kipchoge posee la mejor plusmarca mundial de todos los tiempos con un registro de 2:01:39, lo consiguió en 2018 en el maratón de Berlín.


 

  De todos modos, permitidme que me remonte dos años atrás de la gesta récord mundialista, concretamente noviembre de 2016. Nike anuncia que está trabajando en un proyecto con tres atletas para tratar de bajar de las dos horas, un escándalo, impensable. El evento se iba a llevar a cabo el 6 de mayo de 2017 en Monza, el circuito italiano de fórmula 1. Y así fue, participaron Lelisa Desisa (maratoniano muy joven que ha conseguido grandes victorias, como por ejemplo el maratón de Boston o el campeonato del mundo en Doha este 2019), Zersenay Tadese (primer eritreo en conseguir una medalla mundialista en atletismo y en ese momento, poseedor del récord del mundo de medio maratón) y Eliud Kipchoge, el cual fue como líder del proyecto.


  Tras mucha investigación y largos períodos de entrenamiento con una preparación exquisita(de la cual hablaré más adelante) se llegó a ese 6 de mayo. Los organizadores del evento y los atletas eran conscientes de que en caso de que hubiera récord del mundo, se bajara o no de las dos horas, no podía ser homologable, ya que durante toda la carrera los atletas disponían de una formación de liebres que además seguían una marca que proyectaba un coche para mantener el ritmo adecuado. La prueba se realizó prácticamente sin público, lo cual desde mi punto de vista y como también afirmó Kipchoge es un factor en contra del atleta ya que no puede encontrar fuerza a base de ánimos de los aficionados. Al final el tiempo de Eliud fue de 2 horas y 25 segundos. No se consiguió bajar de las dos horas, pero se pudo comprobar que era posible realizar esta gesta, dio muchas esperanzas y mucho que pensar a un gran número de personas, entre ellas y seguramente el que más estuvo reflexionando sobre ello, el propio atleta, Eliud Kipchoge.

 

  A todo esto, se realizó un increíble documental llamado Breaking2 en el que se explica con detalle todo el proceso que se llevó a cabo para realizar el intento.

  El caso es que Eliud siguió pensando en esto y después de haber vencido en dos maratones tras el Breaking2 decidió volver a intentar bajar de esos 120 minutos, sabía que lo podía hacer y estaba convencido de que él tenía que ser la persona que lo consiguiera.

  

 Aquí aparece la figura de INEOS, una empresa de química que ha apostado por el deporte. Primero compró el antiguo Team Sky de ciclismo y más tarde desarrolló un proyecto llamado INEOS159 cuyo objetivo era bajar de las dos horas en maratón con la colaboración de varios trabajadores de Nike que habían participado en Breaking2 y con Eliud. Esta vez no había más atletas, era él contra el cronómetro.


  Una vez más, Kipchoge se sometió a una increíble preparación que requiere un estilo de vida muy humilde y muy sacrificado. Estamos hablando de que un multimillonario como Eliud iba a separarse de su familia entre semana para reunirse con un grupo de atletas en una misma instalación para entrenar de una forma espectacular. Se podría decir que los atletas allí llevan una vida monje. 


   Acumulaban entre 190-205 kilómetros a la semana, comían alimentos naturales provenientes de su propia cosecha, ningún tipo de alimento procesado y lo más importante, adaptaban su horario al ciclo solar, a las 6:00 en pie y a las 21:00 en la cama. Todo esto con grandes periodos de descanso a lo largo del día en grupo, y es que la mentalidad de trabajo en equipo es increíble. A lo largo de su preparación Eliud afirmó un gran número de veces que el 99% de su trabajo no tiene ni un 1% del valor del trabajo del equipo.


  La mentalidad para Kipchoge es clave, hay muy pocos atletas que tengan una mentalidad comparable a la de Eliud. Pero esa mentalidad se ha ido formando a lo largo del tiempo. Él, en varias entrevistas ha dado a conocer que es un gran lector, y que intenta sacar el máximo provecho de todas sus lecturas, que precisamente no son ninguna tontería. Lee a Aristóteles y a otros grandes pensadores que ha tenido este planeta. Todo esto con papel y bolígrafo, no quiere perderse ni el más mínimo detalle. Su lema principal, el cual repite con frecuencia es ”No human is limited”. Sin embargo muchas personas que han entablado largas conversaciones con él afirman que nunca se repite, que está muy informado y que es muy sabiondo. De hecho ha sido invitado a dar una conferencia por la Universidad de Oxford y muchos de sus compañeros aseguran que sería un gran orador motivacional.


 Tras esta preparación y muchos meses de publicidad llegamos al 12 de octubre de 2019 en Viena, lugar donde se llevó a cabo la prueba.

  Fue en una avenida de cuatro kilómetros de largo, lo cual eliminaba que hubiera mucha curva. Eliud pudo disponer de unas liebres increíbles. INEOS juntó a 41 de los mejores atletas de media y larga distancia del mundo que querían participar en este proyecto y los dividió en varios grupos de 7 en una formación compuesta por una V delantera formada por cinco atletas y dos atletas que corrían detrás de Kipchoge para dar la sensación de que tenía competidores pisándole los talones y que no podía bajar el ritmo. Cada formación corría en turnos de 5 kilómetros excepto los atletas que iban detrás de Kipchoge (el cual sólo tenía que seguir la estela del atleta que tenía delante, que dirigía la formación de liebres), que corrían 10. Algunos atletas que hicieron de liebres fueron, los tres hermanos Ingebritsen, Paul Chelimo, Bernard Lagat...etc. Unos superclase.


  La principal finalidad de esta formación tan “extraña” era cortar el viento para que Eliud estuviera protegido en todo momento y que se sintiera acompañado.


 

 La salida se dio a las 8:15 de la mañana, hacía un día nublado y cayeron algunas gotas de agua pero no llegó a más. Las calles de Viena estaban a reventar y era la primera vez que la esposa y los hijos de Eliud iban a verle competir en directo. Fue un espectáculo, desde el primer momento clavaba todos los parciales, cada kilómetro entre 2:48 y 2:52, hubo un momento en el que parecía que podía descolgarse, pero fue un espejismo, estuvo siempre por debajo del ritmo para bajar de esas dos horas. Llegó el último kilómetro, la formación se rompió y todos corrieron hacia delante con todo lo que tenían, ¿y que hizo Kipchoge? Dejar a todos atrás, animar a las liebres y a todo el público allí presente y correr el último kilómetro con una frescura y manteniendo su impecable técnica que nos dejó a todos ojipláticos. Culminó el último kilómetro en 2:40 y consiguió la marca de 1:59:40,2.


  

No fue récord del mundo pero da igual. El objetivo era romper ese límite que todos pensábamos hace unos años que era inquebrantable y Eliud lo ha conseguido. 

  Hay rumores y mucha gente pone en duda esta hazaña debido a todas las “facilidades” que tenía Kipchoge. Además se le suma que al no ser una prueba oficial, no había controles antidopajes, de todos modos INEOS159 ha sido un proyecto publicitado en todo el mundo durante muchos meses y Eliud es uno de los atletas más humildes, honestos y trabajadores que hay en el mundo del atletismo. Él y su entrenador han anunciado que nunca se han planteado la opción del dopaje y que es una farsa. Han añadido que les habría gustado que hubiera habido controles para mostrar a todos los desconfiados lo que iban a conseguir.

  

También se ha hablado de las zapatillas que llevaba, pero simplemente es un nuevo modelo que creó Nike parecido a las NEXT% para ser lo más eficiente posible. No hace que el atleta se pueda impulsar más ni nada de eso.


  Dicho todo esto, ya podemos confirmar de que hemos presenciado algo histórico, el ser humano ha conseguido romper otra de esas barreras que tenía establecidas, hemos avanzado otro paso hacia delante y ahora más que nunca podemos decir que “NO HUMAN IS LIMITED”.


 A tus pies Eliud Kipchoge, el hombre sin límites.


Artículo realizado por Diego Cendón 

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