• Santiago Arenas Martín

Rugby World Cup 2019


Os pongo en perspectiva. Sábado por la mañana, 9:30, todos los aficionados de rugby nos despertamos con entusiasmo, como si fuéramos a ver uno de los mejores partidos de la historia, vaya.



Todo en este mundial ha sido increíble. Japón lo ha bordado con el mundial que han organizado. Los aficionados flipaban con ciertas costumbres japonesas, como limpiar lo estadios tras acabar el partido, y hechos como estos hicieron que se ganaran el respeto y admiración del resto de aficionados de este deporte. En lo que es relativo al deporte, el equipo local, la mejor versión de todos los tiempos de Japón. se ganó un lugar en nuestro

corazón al jugar un rugby precioso, innovador e ilusionante, gracias al cual se pusieron indiscutiblemente entre los mejores equipos del mundo. (Pongo un video de highlights por si le queréis echar un ojo). En referente a los demás equipos, ninguna sorpresa así grande, Nueva Zelanda dominante como siempre, Sudáfrica increíble, Inglaterra y Gales apasionantes y estas cosas que tiene el mundo del rugby.



Las cosas se pusieron muy interesantes en los playoffs del mundial. Teníamos a una bestia en

Sudáfrica contra el equipo local, y en general todos los partidos fueron partidazos. Casi todos los partidos se decidieron en los últimos minutos, con ambos equipos con posibilidades de llevarse el partido, verdaderamente apasionante. Hubo varias sorpresas, como Inglaterra arrasando a Nueva Zelanda que, a pesar de que eran los favoritos al título desde la fase de grupos y ganar los últimos dos mundiales, se vieron superados por un monstruo blanco que les demolió. Hubo partidos especialmente apasionantes, como los partidos de clasificación de Gales (contra Francia y Sudáfrica), con ambos partidos incluyendo una lucha hasta el último minuto por cada punto, simplemente increíble. Bueno, el caso es que a medida que las semanas pasaban veíamos el momento deseado más y más cerca, hasta que por fin llegó el día.



Repito la entrada. Sábado por la mañana, 9:30, todos los aficionados de rugby nos despertamos con entusiasmo, como si fuéramos a ver uno de los mejores partidos de la

historia, vaya. Inglaterra, después de su partidazo contra Nueva Zelanda, venía como favorito a la final, ya que Sudáfrica venía de uno de esos partidos contra Gales. El partido fue... pues lo que he dicho al principio, uno de los mejores partidos de la historia. Los choques entre jugadores fueron imponentes, con los jugadores de ambos equipos (que pesan lo suyo), ambas líneas emocionantes con el balón, muy precisos y en general jugando un rugby buenísimo. El partido era tan bueno que no fue hasta la segunda parte que Sudáfrica, usando su delantera (Para los que no lo sepáis son los ”gordos”, que en verdad sólo son más fuertes, pero bueno) que ya había causado estragos en todo el torneo y la línea (“Flacos y rápidos”, que en verdad sólo son mejores con el manejo del balón, pero bueno) que no fallaba nada se adelantó, y desde ahí el partido ya se decidió. (Recomiendo ver los highlights que he puesto)


Gran equipo, gran partido, gran torneo, gran país y gran deporte.


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